Los dolores de Maria Santisima

"Su Imagen y Semejanza"

El gran don de la divina vonluntad

Luisa Piccarreta

“No se haga Mi Voluntad, sino la Tuya”

Lucas 22:42

Luisa 004

Noticias

Cómo se puede participar de los siete dolores de Maria Santisima?

Habiendo sufrido mucho por la privación de mi dulcísimo Jesús, esta mañana, día de los dolores de María Santísima, después de haberme en algún modo fatigado, ha venido y me ha dicho: “Hija mía, ¿qué quieres que tanto me anhelas? Y yo: “Señor, lo que tienes para Ti, es lo que anhelo para mí.” Y Él: “Hija mía, para Mí tengo espinas, clavos y cruz.” Y yo: “Y bien, eso quiero para mí.” Y me ha dado su corona de espinas y me participaba los dolores de la cruz, y después ha agregado: “Todos pueden participar en los méritos y en los bienes que fructificaron de los dolores de mi Madre. Quien anticipadamente se pone en las manos de la providencia, ofreciéndose a sufrir cualquier tipo de penas, miserias, enfermedades, calumnias y todo lo que el Señor disponga sobre ella, viene a participar del primer dolor de la profecía de Simeón. Quien actualmente se encuentra en los sufrimientos y está resignado y está más estrechado conmigo, no me ofende, y como si me salvara de las manos de Herodes, y sano y salvo me custodia en el Egipto de su corazón, participa del segundo dolor. Quien se encuentra abatido de ánimo, árido y privado de mi presencia, y está firme y fiel a sus acostumbrados ejercicios, es más, busca la ocasión de amarme y buscarme más, sin cansarse, viene a participar de los méritos y bienes que adquirió mi Madre en mi extravío. Quien en cualquier ocasión que se encuentre, especialmente de verme ofendido gravemente, despreciado, pisoteado, y busca repararme, compadecerme y rogar por aquellos mismos que me ofenden, es como si encontrara en aquella alma a mi misma Madre, que si hubiera podido me hubiera liberado de mis enemigos, y participa en el cuarto dolor. Quien crucifica sus sentidos por amor de mi crucifixión, y trata de copiar en sí las virtudes de mi crucifixión, participa del quinto. Quien está en continua actitud de adorar, de besar mis llagas, de reparaciones, de agradecimientos y más, a nombre de todo el género humano, es como si me tuviera en sus brazos, como me tuvo mi Madre cuando fui depuesto de la cruz, y participa del sexto dolor. Quien se mantiene en mi Gracia y me corresponde, y no da a ningún otro albergue en el propio corazón sino a Mí sólo, es como si me sepultara en el centro del corazón, y participa en el séptimo.” [Volume 6 - Septiembre 14, 1905]

- Exaltación de La Santa Cruz - Óptica humana y óptica divina de la cruz.

Jesus: “Hija mía, quien toma la cruz bajo la óptica humana la encuentra enfangada, y por lo tanto más pesada y amarga; en cambio quien toma la cruz según la óptica divina la encuentra llena de luz, ligera y dulce, porque la óptica humana está privada de gracia, de fuerza y de luz, y por eso siente la arrogancia de decir: ¿Por qué aquél me ha hecho esta ofensa? ¿Por qué éste me ha dado este disgusto, esta calumnia? Y el alma se llena de indignación, de ira, de venganza, y la cruz se enfanga, se obscurece y se vuelve pesada y amarga. En cambio la óptica divina está llena de gracia, de fuerza y de luz, y por eso no se siente la osadía de decir: “Señor, ¿por qué me has hecho esto?” Más bien se humilla, se resigna, y la cruz se hace ligera y le lleva luz y dulzura.” [Volume 9 - Noviembre 20, 1909]

'La santidad de las santidades'

‘Para reinar, la santidad del vivir en el Divino Querer debe ser conocida.’ [Vol. 14 – Julio 16, 1922]  Más 

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